Tranquilo — tinto ligero para servir frío
El tinto moderno para enfriar y beber a gusto: ligero, de poco tanino, alta acidez y mejor servido fresco; el extremo del disfrute cotidiano del vino tinto.
Sobre el tinto ligero apto para servir frío
El tinto ligero para servir fresco es menos una sola uva que un movimiento estilístico moderno: tintos elaborados deliberadamente ligeros, bajos en tanino, altos en acidez y pensados para servirse ligeramente frescos (10–13 °C) y beberse jóvenes y con soltura. El modelo es el Beaujolais —Gamay vinificada por racimo entero o maceración carbónica para lograr una fruta vibrante de arándano rojo y frambuesa y casi sin mordiente—, pero la categoría abarca ahora Pinot Noir más ligeras, Schiava y Zweigelt alpinas, Frappato siciliana, Cabernet Franc del Loira y buena parte de la escena 'glou-glou' del vino natural. La elaboración prima la frescura sobre la estructura: vendimia temprana, fermentaciones frías, extracción mínima, poco o ningún roble. El resultado es flexible con la comida, apto para el verano y una réplica deliberada al paradigma del tinto grande y amaderado. Desde el punto de vista editorial, es uno de los cambios recientes más importantes en cómo se elabora y se sirve el vino tinto: la señal más clara de que la ligereza y la bebibilidad vuelven a estar de moda.
Proceso de elaboración
Productores principales
- Diversos viticultores del Beaujolais y del vino natural
Notas editoriales
Sirve fresco, no templado: de 30 a 45 minutos en la nevera. Bebe joven; estos vinos van de frescura, no de guarda.